Blockchain e Identidad Digital

La identidad digital o identidad 2.0 es todo lo que nos identifica en el entorno online. Son todos los datos personales que proporcionamos en la red, como nuestro nombre y apellidos, edad, sexo, dirección, correo electrónico, fotos, huella digital, datos bancarios, etc.

Se trata de una gran cantidad de datos, y por eso su gestión es más compleja. Sin una forma válida de identificación, una persona no podría adquirir una propiedad, votar, abrir una cuenta bancaria o encontrar un empleo.

Si no tenemos el control sobre nuestra propia identidad, es fácil volverse invisible y no poder participar en la sociedad, porque no podemos demostrar que somos quienes decimos ser. En ese sentido, uno de los principales retos es desarrollar sistemas para que cualquier persona pueda demostrar su identidad personal en el ámbito digital.

Los conflictos principales sobre el uso de datos personales provienen del desconocimiento sobre su almacenamiento, quién puede acceder a ellos o qué se está haciendo con la información. La ley europea de protección de datos (GDPR) aborda alguno de estos problemas, pero todavía no existe una infraestructura tecnológica que permita un intercambio totalmente seguro de datos. La tecnología Blockchain puede jugar un papel crucial a la hora de resolver los problemas relativos a la identidad digital, proporcionando una ruta para garantizar una información personal más segura, un mejor acceso a los datos personales, y un mecanismo de registro inmutable de quién ha utilizado esos datos y para qué.

Casos de uso de Blockchain

Identidad Auto-Soberana

Blockchain permite una nueva forma de identificación: Identidad Auto-Soberana (Self- sovereign identity). Hasta ahora, cuando proporcionamos nuestros datos para crear una identidad digital, estos datos están bajo el control de aquel que nos proporciona el servicio, estamos delegando la responsabilidad de la custodia y gestión de nuestros datos personales a un tercero. Con una identidad auto-soberana, todos nuestros datos personales estarían bajo nuestro control absoluto. Cada persona sería custodia de su identidad digital, solo ella podría decidir qué comparte, con quién, para qué fin y durante cuánto tiempo, incluso podría decidir si quiere comercializar con el uso de sus propios datos.

Blockchain habilita una Infraestructura de clave pública descentralizada, un medio confiable y a prueba de manipulaciones para distribuir las claves de verificación y cifrado asimétricas de los titulares de identidad. Esta infraestructura permite a todos los usuarios crear o anclar claves criptográficas en blockchain de una manera ordenada y cronológica a prueba de manipulaciones.

Almacenamiento descentralizado

Con el uso de una cadena de bloques criptográficamente segura combinada con sistemas de almacenamiento de datos distribuidos es posible eliminar los sistemas intermediarios de almacenamiento de datos centralizados al mismo tiempo que se garantiza la integridad de los datos. Las soluciones de almacenamiento descentralizado, reducen la capacidad de una entidad de acceder sin autorización a datos para explotarlos o comerciar con la información confidencial de una persona. Las credenciales generalmente se almacenan directamente en el dispositivo del usuario, de esta forma puede controlar completamente el acceso a sus datos.


Monetización de datos

Las identidades auto-soberanas basadas en blockchain y los modelos de gestión descentralizados que le dan al usuario el control absoluto de su identidad generan la posibilidad de monetizar estos datos.

La monetización de datos se refiere al uso de datos personales para obtener un beneficio económico. Actualmente, se generan millones de datos en línea que son intangibles, invisibles y complejos. Con la identidad auto-soberana sería posible que cada persona monetice sus datos personales, por ejemplo, alquilándolos a algoritmos de entrenamiento de IA o vendiendo sus datos a empresas. Los usuarios también tendrían la opción de mantener sus datos ocultos y protegidos de terceros.

Portabilidad de datos

El artículo 20 del Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) recoge el derecho de los usuarios a la portabilidad, que se complementa con el derecho de acceso, y permite a los usuarios obtener los datos que han proporcionado a una entidad (responsable del tratamiento). El derecho a la portabilidad también implica
que los datos personales de ese usuario podrían transmitirse directamente de una entidad o empresa a otra, sin necesidad de ser entregados al propio usuario, siempre que ello sea técnicamente posible. Este derecho mejora la experiencia del usuario, reduciendo la necesidad de volver a verificar la identidad en varios servicios y
plataformas.

Con las identidades digitales descentralizadas y las credenciales verificables de blockchain, es posible migrar identidades ancladas en un sistema a otro de una manera más simple. Se simplifica el proceso de registro que aumenta la adopción del usuario.
La portabilidad de datos descentralizados también permite crear credenciales reutilizables, donde el usuario puede volver a verificar rápidamente su identidad.

Conclusiones

El mundo está pasando por una transformación digital masiva, se generan cantidades ingentes de datos personales, y es necesaria una nueva forma de administrar y proteger todas las identidades digitales. Las tecnologías blockchain pueden generar un contexto de identidades descentralizadas donde el usuario es quien gestiona sus datos y establece las medidas de seguridad. Seguridad y privacidad son los aspectos principales de esta cuestión, la identidad digital descentralizada no solo ofrece un control total de los datos personales, sino que también facilita su administración.

Las diversas características de blockchain pueden cambiar una industria que se encuentra en un punto muy complejo, su potencial es enorme, y, combinada con otras tecnologías como IA o los sistemas biométricos, pondrá a prueba los sistemas de gestión de datos tradicionales.

24 julio, 2020