Un contrato inteligente (smartcontract) es un código que se implementa en la cadena de bloques. Cada contrato inteligente contiene código que puede tener un conjunto predefinido de inputs/outputs. Los contratos inteligentes también pueden almacenar datos.

Los smartcontracts se usan para descentralizar, automatizar y securizar procesos/acuerdos que implican dos o más partes (personas u organizaciones), ya que facilitan, aseguran, hacen cumplir y ejecutan acuerdos registrados entre las ellas. Por tanto, ayudan en la negociación y definición de tales acuerdos, ya que provocan que ciertas acciones sucedan como resultado de que se cumplan una serie de condiciones específicas. Tienen como objetivo brindar una seguridad superior a la ley de contrato tradicional y reducir costos de transacción asociados a la contratación. La transferencia de valor digital mediante un sistema que no requiere confianza (ej. bitcoins) abre la puerta a nuevas aplicaciones que pueden hacer uso de los contratos inteligentes.

Se pueden implementar en cualquier transacción que requiera un acuerdo registrado entre partes, como, por ejemplo, la contratación de productos financieros o de seguros, los depósitos en garantía, las operaciones de compra y venta instrumentos financieros en los mercados bursátiles, de préstamos sindicados, compra venta o alquiler de inmuebles, etc. Los contratos inteligentes normalmente también se componen de una interfaz de usuario y a veces emulan la lógica de las cláusulas contractuales.